Desde que llegaste a mi vida te convertiste en la alegría de mis días porque gracias a ti pude superar la profunda tristeza en la que me encontraba cuando te conocí y no te importo nada, solamente mi bienestar.
Creo que de no haber tenido tu apoyo incondicional jamás hubiese podido salir de mi tristeza, ahora no sólo eres el soporte de mi vida sino también el dueño de mi corazón… Estoy profundamente enamorada de ti, no encuentro defecto alguno en tu persona, me encantas y quiero pasar el resto de mi vida contigo.
Sé que mereces a alguien mucho mejor que yo para que sea tu compañera eterna pero daré lo mejor de mí para que nuestra relación funcione. Te amo.